Brillante como el sol

Archivado en: Apocalipsis, Culturilla pop, La Historia es Divertida — 5 Mayo 2005 @ 11:00 pm

Corría el año 1950. América era grande y poderosa; tras ganar la II Guerra Mundial los chicos volvieron a casa, se casaron y se lo compraron todo. Nacían incontables bebés de mejillas sonrosadas que pedían a gritos una tele más grande y muchas naves espaciales de hojalata. La industria y el comercio tocaron el cielo. Gracias a los jugosos pactos comerciales y estratégicos firmados a raíz de la reconstrucción de Europa, USA iba, venía y cogía lo que le daba la gana, desde Toulouse a las Aleutianas. El futuro era todo cristal, líneas cromadas y autocines con olor a hamburguesa.


Hasta el infinito y más allá

Pero. Siempre hay un pero. Y en este caso se trataba de unos señores con un país muy grande; sensiblemente más cutre, pero con un arma ideológica que permitía poner el listón de la calidad de vida popular cercano al suelo, e invertir lo sobrante en armamento. Era la Unión Soviética, y andaban muy cabreados por un asuntillo relativo a 27 millones de bajas en cierto conflicto reciente. Así que se hicieron amigos de los chinos, que a base de mano de obra y mucho esfuerzo habían dejado de ser un señor bajito de gorro cónico para convertirse en en un oso panda cabrón que tiraba bolas de fuego. Y juntos planearon secretamente el advenimiento del comunismo a nivel planetario. Qué pilluelos.


Unas buenas estatuas de hombres en actitud de vamos pallá, fundamental en esto del comunismo

El resto de lo que pasó en esta década viene en los libros: Elvis, el incidente McFly, la guerra de Corea, etc. En parte por esto último, y tras las negativas del bloque del Este de moderar su desarrollo militar -y nuclear- los Estados Unidos comienzan una carrera armamentística sin precedentes, haciendo que los rojos pierdan el alma, muchos kilos y la estabilidad económica a causa de dicho concurso. El equilibrio del terror sólo podía mantenerse con las mismas bombas en uno y otro plato de la balanza, así que allá fueron; nunca hubo tantos científicos trabajando en armonía como en los 40 años siguientes. Aún a mediados de los 80 el arsenal de ambas fuerzas aún sumaba 12.000 cabezas nucleares -declaradas-. Hay que decir que los rusos no eran para nada unos paquetes, tal y como demuestra el siguiente gráfico.


Ha pasado más tiempo desde que palmó Kurt Cobain, por ejemplo

Ya se hacen una idea de que la situación general era de bastante acojone; todo hay que decirlo, más por el lado ruso, que ellos no tenían Hollywood ni música pop y eso quieras que no, ayuda. No obstante los americanos eran conscientes de que si llovía plutonio sobre Nueva York no bastaría con salvar a Truman en su bunker subterráneo del Valle de la Muerte para poder reconstruir un mundo capitalista en condiciones. De manera que encontraron a algunos dibujantes de talento y se pusieron manos a la obra. Había que formar a la población, y el único modo era ponerlo todo en una pantalla de televisión.

Así llegamos al fascinante, ameno y revelador Archivo Prelinger, que reune lo mejor de las producciones efímeras de la época. Anuncios, documentales, shows televisivos y cortometrajes educativos. El directorio Atomic-Nuclear está plagado de tesoros!! He disfrutado durante horas como un enano. Echen un vistazo a A is for Atom, donde un par de gigantes hechos de luz personifican el poder del átomo, y aprendemos la tabla periódica y la transmutación de elementos gracias a unas animaciones en plan sit-com.


El Sr. Átomo nos lo explica todo con precisión

Hay invitados de carisma sin igual:


Alegría subatómica: el Señor Átomo y el Señor Geiger siempre contentos de encontrarse

De vez en cuando una dosis de realismo (lo justo). No todo iba a ser florecillas y progreso.


La dirección en la que viajan los bombarderos no es casual en este simpático cartoon

Otro muy bueno es Duck and Cover, en el que una vehemente voz en off va narrando la mejor manera de tirarse al suelo cuando el cielo se vuelva más brillante que el sol, cosa que “podría ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar”. Véanlo, véanlo y asómbrense, como esta niña a la que le quedan menos de dos segundos de vida (hechos ficcionados).


“Eso no es una nube”

Si este no es el post más largo que he escrito, no he escrito nunca. Por el neutrón y el electrón!!

  1. E Hudson:

    duck and cover no tiene desperdicio…

  2. A. Dsp.:

    Qué pilluelos!.

2 Comentarios. Si no me dejas un comentario, le haré algo muy feo a un caniche.




Los saltos de línea y párrafos son automáticos, las direcciones de e-mail nunca se publican, etiquetas HTML permitidas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>