Transmisión intermitente desde órbita desconocida
A veces encuentras a alguien cuyo interior puedes ver con claridad, como cuando estás frente al enemigo en un campo de batalla y entre dos placas de su coraza entrevés la suave piel del sobaco donde has de hundir la espada tal y como te dijo Sir Robert practicando con el muñeco de paja. Es un momento intenso, estás embobado. Nada podría distraerte. La victoria está ahí, sólamente hace falta… hace falta…. calcular… algo. Pueden pasar dos cosas: que el enemigo te golpee con su maza en la cabeza causando algún tipo de incomodidad, o que todo sea una película y en unos minutos pasemos a la siguiente escena. Capisci?
Aunque de lo que yo quería hablar hoy es: ¿qué demonios pasa en verano? ¿por qué os empeñáis en torturarme, oh dioses? Un titán ciego y sin pellejo se carcajea en su trono de hueso; con una mano arroja filetes crudos a un mastín de tres cabezas y con la otra lanza hordas de mujeres en top con los pezones erectos, tatuadas, rapadas o con peinados de moda, miradas limpias, miradas sucias, andar elástico y fragante aroma. Todas viajan en transporte público junto a un asiento vacío y ninguna se baja en mis paradas. Yo entrecierro los ojos, pienso en la lista de la compra y me hago el dormido mientras el calor se ceba en mis sinapsis - y ya ven el resultado.

Hola. Pagué a CiRC para salir en su blog.
Hoy comía junto a unos amigos cuando una camarera se ha acercado a nosotros para leernos los postres. Era del tipo masculino. Era, de hecho, del tipo cuyos pelos del brazo te hacen cosquillas en la nariz. Cuando se ha ido he comentado que parecía un oso. Un oso Kodiak. O uno grizzly. Entonces uno de mis compadres, a la sazón nativo de Michigan, ha empezado a emitir el siguiente sonido:
Él sabe cómo suenan esas cosas. Y ha seguido haciéndolo mientras la Venus de las pieles me servía un plátano. Yo no podía parar de reir. De hecho, llevo imitando a un oso toda la tarde. A un oso grizzly, o a un oso Kodiak.
Puto calor.
5 Comentarios. Si no me dejas un comentario, le haré algo muy feo a un caniche.
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Junio 8th, 2005 @ 10:19 am Edit comment
… Y seguro que el plátano se lo has pedido para comprobar el efecto que tiene un oso con un plátano en la mano, o para comprobar si era más mono que oso. Desde luego te mereces ese ejército de pezones torturándote en el transporte público. Si por mi fuera te castigaría aún más dejándolas en bikini, aunque… tiempo al tiempo.
Junio 9th, 2005 @ 12:14 am Edit comment
Puto calor, sí. Y el verano, es lo que tiene. Yo tengo una frase, una sola, para definirlo: “llegan los tirantes”.
Y creo que es suficiente…
El drama llega cuando te pones a aullar cual oso Grizzly (o Kodiak) porque le has encontrado el atractivo a la alfombra de pelos de sus brazos…
Junio 9th, 2005 @ 9:43 am Edit comment
¿Os regalan testosterona en el insti en verano o qué? Debe ser el componente básico de los helados, los flases de cola, o lo que lleva el agua de las piscinas (además de pipí de los niños).
Yo quiero más músculos y torsos desnudos, las canalillas y los pezones erectos empiezan a resultar repetitivos.
Junio 9th, 2005 @ 8:57 pm Edit comment
Pues a mí me gustan las mujeres velludas. Es más, detesto que se depilen la ingle, y que se depilen el chirri ya lo odio.
Está relacionado con mis tempranas experiencias sexuales. Tumbados en la piscina, mirándole la entrepierna a las chatis en bikini, a ver si le oteábamos las orejas al burro.
A mí me gustan los burros con las orejas bien largas.
Junio 13th, 2005 @ 12:49 am Edit comment
Diana (Dayana)la que se comía los ratones en “V”, también conocida como mi hermana y yo llevamos un buen rato muertas de la risa leyendo tus post atrasados. Prometemos no perdernos ni uno más.