Canción triste de las ocho patas
Una vez tuve una araña. Era una Avicularia Avicularia, sudamericana, arborícola. Saltaba de una manera particularmente alarmante. De un lado del cristal a otro, plop. Era negra, con muchos pelos, trece centímetros de diámetro tras la segunda muda; una bestia competente y feroz.
Fue el regalo materno de mi 20 cumpleaños. Siempre me habían gustado […]