Decálogo para la vida en la urbe (II)
6.- No use el transporte público
De todos los gremios y hermandades maléficas que habitan las metrópolis humanas, sin duda uno de los peores es el de los Conductores de Autobús. Una vez utilicé mi lector psicoquinético para analizar a un conductor cuando no miraba, con espeluznantes resultados.
El terror neutraliza mi capacidad racionalizadora
Una de sus costumbres […]