Robots Olvidados (I)
Los robots no pasan de moda. Son como el rock, las islas desiertas, el color negro o Casablanca. Forman parte del subconsciente colectivo en su acepción más pura, representando la idea paradójica de animación sin ánima. A partir de ahí, ríos de tinta, pero el concepto abstracto tiene milenios. En la Ilíada, Hefesto, dios de la forja, se fabricó un búho mecánico y una pareja de doncellas de oro “que poseían inteligencia, fuerza y el don del habla”. También conocemos el rollo que se traen los rabinos con los gólems desde tiempo inmemorial.
Seguiría desglosando el asunto con abundancia de polisílabos y enlaces a la Wikipedia si este fuese otro blog; por ejemplo ‘El Blog de los chupatintas de Isaac Asimov’, o ‘El Blog geek políticamente correcto y W3C-Compliant’. No es que mi base teórica sobre la Historia de los robots sea floja (que lo es), pero con ese material ya se han dormido muchas siestas y a mí lo que me interesa es otro tema. Concretamente el tema “las tres mejores formas de hacer mayonesa casera” “robots que molan porque yo lo digo, y si no son tontos como un cepillo se darán cuenta de que tengo razón”.
Me parece necesario escribir sobre el particular dado que es injusto que robots con poco o ningún carisma, o lo que es peor, un carisma normal se lleven toda la fama habiendo como hay entidades artificiales de mucho más peso. Y cuando digo peso me refiero a que la mejor manera de construir un robot es añadir placa tras placa de material blindado y armamento, hasta que donde no hay remaches haya un apéndice acabado en motosierra, y donde no, un sensor óptico que le guiña el ojo a las chavalas. Lo sé, lo sé. Habrán leído algunas tonterías sensacionalistas sobre ergonomía, optimización de espacios y redes neurales. Basura pseudocientífica! Deberían retirarle la subvención de una vez por todas a esos farsantes de la Carnegie Mellon.
Así pues, inauguro la categoría ‘La Carne Está Obsoleta’. En sucesivas entregas, iré presentándoles con abundancia de material gráfico e información técnica (y adjetivación barroca, evidentemente) a esos galanes de metal injustamente marginados del estrellato pop. Como ya es muy tarde y yo estoy muy cansado tras asistir a cierto evento social, les dejo que se preparen el ojete para la inserción inmisericorde de rugientes taladros de metal y esas cosas que vienen a buscar ustedes y últimamente no les doy.
Paciencia, amigos míos, paciencia y lubricante.
6 Comentarios. Si no me dejas un comentario, le haré algo muy feo a un caniche.
Los saltos de línea y párrafos son automáticos, las direcciones de e-mail nunca se publican, etiquetas HTML permitidas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>
Diciembre 13th, 2005 @ 12:49 pm Edit comment
¿¿Se pueden hacer peticiones??
Tengo una especial admiración por los Excelentes Constructores Trurl y Clapaucio, del libro Ciberiada (S. Lem), y sería un honor verlos glosados aquí…
Diciembre 13th, 2005 @ 6:19 pm Edit comment
Oeee, oe, oe, oeeeeeeeee. Esperaré impaciente la siguiente entrega, a pesar de estar pensando en crear el blog de los chupatintas de Isaac Asimov.
Aiiisn, cómo me gusta que me metan caña, a pesar de estar configurada con las tres leyes. :-P
Besitos androide loco. XD
Diciembre 14th, 2005 @ 2:01 am Edit comment
El búho mecánico pueden ustedes verlo en la estupenda película Furia de Titanes, donde el caballero Ray Harryhausen hace lo que mejor sabe hacer: dejarnos de piedra.
También pueden ver a Harry Hamlin con un peinado completamente sodomita, si entienden lo que quiero decir.
Hale, que ya tardan.
http://www.imdb.com/title/tt0082186/
Diciembre 14th, 2005 @ 2:25 am Edit comment
Yo aún diría más…
Furia de Titanes en Emule (castellano)
(para algo me la bajé hace semanas como parte del proceso de documentación)
Diciembre 14th, 2005 @ 3:16 am Edit comment
Inaugure, inaugure que es gratis!!
Diciembre 15th, 2005 @ 10:37 pm Edit comment
Robots. Uno de mis temas favoritos (egocéntrico que es uno).
La verdad es que hace años los robots grandes, brutales, blindados e implacables eran mis favoritos. Secretamente quería ser uno de ellos.
Pero como soy un tipo sensible, he cambiado mi gusto.
Sueño con que mi casa sea algún día un robot. Un enorme robot cálido y acogedor como una matriz. Como el que aparece en el Engendro Mecánico, pero sin que intente preñarme.
¿Vas a hablar de Robbie el robot? Tenía un aspecto patético, pero levantaba toneladas de peso y podía destilar hectolitros de whisky en una noche.
Espero con ansia (bueno, no tanto) algo de esta nueva sección.