La gente a menudo cree que sabe muchas cosas sobre muchas cosas que después resulta no saber. Yo soy el primero, que presumo de saber entretener a mis lectores con fascinantes historias sobre no se muy bien qué, y después les dejo colgados durante semanas… pero este no es el tema. El tema es que hoy voy a responder a un montón de preguntas que me hacen muchas personas desde que saben que tengo una tarántula.

Concretamente, ésta.
Normalmente lo hacen después de afirmar que ‘no van a volver a venir a mi casa’ y cosas por el estilo. No obstante, siguen haciendo preguntas durante un buen rato. Eso es porque trata de seres fascinantes y complejos; al menos tanto como los gatos, seguramente más que los perros y sin duda más que la mayoría de las personas.
Esta pequeña guía responderá un montón de preguntas sobre las arañas en general, las tarántulas en particular y también algunas concretas referidas al hobby de la aracnofilia doméstica. Tengan en cuenta que, aunque entusiasta, no dejo de ser amateur y desde luego no soy científico, así que es posible que se me escape algún error. Animo a aquellos de entre el público que tengan información más precisa a que usen los comentarios. Allá voy!
¿Las tarántulas son insectos?
Esta la sabe casi todo el mundo. La respuesta es no. Las arañas pertenecen al fílum Arthropoda como el resto de los insectos, pero la subclase es Arachnida, y no Hexapoda Insecta como sería por ejemplo una hormiga. Las principales características que diferencian a un arácnido de un insecto son las extremidades adicionales (10, si contamos los pedipalpos) y la segmentación del cuerpo, que en lugar de ser triple (cabeza, tórax y abdomen) es doble (cefalotórax y abdomen). Estas características sitúan los sitúan más cerca de los crustáceos que de los insectos en el mapa de la vida, aunque se les confunda con estos últimos por encontrarse en hábitats comunes. Las arañas más grandes, llamadas migalomorfas (por ejemplo, las tarántulas) son el tipo más primitivo de araña y llevan sin evolucionar cosa de 100 millones de años. El motivo: se trata de un diseño que no se puede mejorar.

Sujeto #466. Codename: Daisy. Colaboró entusiasta en la elaboración de este artículo.
Opina que puaj.
¿Son peligrosas las arañas?
Generalmente no, al menos si eres un ser humano con sentido común. La inmensa mayoría de las arañas (y escorpiones) no son agresivos si no se les perturba, y en tal caso la mayoría usará algún tipo de táctica defensiva o directamente pondrá tierra de por medio. Muy pocos arácnidos se lanzarán a por una presa de tamaño humano, como hace una avispa o una hormiga (en comparación animales mucho más hostiles). Son bastante sensibles a su entorno y en su limitada capacidad está el identificar y evitar oponentes de tamaño y peso muy superior, como una persona.
La mayoría de accidentes se producen por imprudencia. Recueren, cuando se dispongan a explorar la naturaleza, no hurguen en agujeritos, tengan cuidado al levantar una piedra, no paseen por el desierto sin un calzado bien grueso, y si se lo quitan, acuérdense de agitar un par de veces cada zapato (boca abajo, berzas) antes de ponérselo de nuevo. Etcétera.

“Me voy a echar una siesta que no se la salta un gitano”
¿Todas las arañas son venenosas?
Absolutamente. Los únicos arácnidos que no son venenosos son los solifúgidos (escorpiones de viento, a.k.a. Camel Spiders), algunas variedades raras de pseudoaraña (como el escorpión látigo, que no es un escorpión en realidad) y algunos ácaros. Pero las arañas lo son de la primera a la última. Esto no quiere decir que haya que preocuparse por el mordisco del bichito que acaba de salir, despistado, por el fregadero. En el esquema mental de la mayoría de las arañas menores de cinco centímetros, la mano de una persona es ‘terreno’ y no ‘comida’.

Una araña nunca lo haría
En el caso de que algún demonio maléfico entrase en el cuerpo de una de estas arañas y decidiera arremeter contra la piel de un ser humano, tampoco sentiríamos gran cosa, ya que los quelíceros de la inmensa mayoría son demasiado débiles y cortos como para penetrar la piel humana. Recordemos que están diseñados, como mucho, para fragmentar capas delgadas de quitina. Y aunque sufriéramos un mordisco en una zona de piel menos gruesa (por ejemplo, el pliegue del dedo) y llegáramos a sentirlo, la horrible aflicción venenosa que nos aterra tendría aún que superar algún que otro escollo.
Por ejemplo, muy probablemente no habría veneno. ¿Cómo puede ser esto? ¿No hemos dicho que todas las arañas eran venenosas? Sencillo: el veneno es una sustancia preciosa, difícil de sintentizar y crucial para la supervivencia de su portador. Así pues, sería estúpido desperdiciarlo. Una araña es lo suficientemente lista como para administrar mordiscos “secos” a modo de advertencia, e incluso los emplean cazando presas pequeñas, a las que mata la propia herida de los colmillos. La naturaleza es sabia!
Dicho esto, cuando nos encontremos un arácnido de aspecto inusual, o más grande que un par de pulgadas, la precaución es la mejor idea. En Europa existen algunas arañas grandes y territoriales (por ejemplo, la araña lobo o Lycosa tarentula, común en clima mediterráneo) cuyo mordisco no te haría, probablemente, ni puta gracia. Aunque la gran mayoría de las arañas más peligrosas del mundo están en Estados Unidos y, claro, Australia.

En Australia matan hasta los arbustos. El tío de un conocido mío fue devorado por uno al que pisó sin querer.
Y de momento esto es todo. En la siguiente entrega:
¿Qué come una tarántula?
¿Cuánto viven las tarántulas?
¿Se puede coger con la mano?
¿Qué hace una araña?
¿Qué tamaño alcanza una tarántula?
Y cualquier otra que se les ocurra y tengan a bien dejarme en los comentarios.