Ahá! Pensaban que me había rendido a la evidencia: ningún ser humano con dignidad puede dedicarse a escribir tanta mierda seguida sin darse cuenta tarde o temprano de que es mejor dejarlo.
Pero yo no soy humano y tampoco tengo dignidad de ningún tipo. Por eso traigo bajo el brazo la primera entrega de mi prometido especial por fascículos sobre robots cinematográficos que nadie conoce. Podré ser lento, pero no mentiroso. Y ahora, contemplen el poder de KILLBOTS.
Película
Chopping Mall (Killbots) (1986)
La Historia
Tres jóvenes en pleno estallido hormonal deciden pasar la noche con sus ligues en la tienda de muebles del centro comercial donde trabajan. Desconocen que el nuevo sistema de seguridad de las instalaciones consiste en una patrulla de robots vigilantes de última generación. Su programa a prueba de errores les impide hacer daño a un ser humano; nada que una tormenta de rayos no pueda solucionar…

Qué mal podría suceder a unos mozos tan aguerridos?
Datos técnicos
- Nombre comercial: Robot Protector 101, de Secure-Tronics Unlimited
- Propulsión motorizada mediante oruga
- Velocidad máxima: más que tú corriendo (salvo que la escena requiera tensión)
- Armado con cañón láser, pinzas cortantes extensibles y táser de cable
- Memoriza hasta siete (7) frases
- Lector de código de barras (al fin y al cabo trabaja en unos grandes almacenes)
- Sistema de reconocimiento sexual (capaz de distinguir entre hombres y mujeres)
- Armadura desconocida, pero notable (desvía balazos de Magnum 44 a quemarropa, sin dejar marcas)

A caballo entre lo letal y lo absolutamente mortífero
Por qué mola este robot
Para empezar, viene en unidades de tres, capaces de conectarse via red wireless. Sus protocolos de cooperación les permiten usar tácticas de ataque complejas como la fila india o la embestida salvaje en línea recta haciendo ruiditos.
Son perfectamente dóciles en circunstancias normales, aunque sus chips tienden a volverse inestables si por ejemplo se va la luz, hay una subida de tensión o alguna otra circunstancia completamente improbable. Y por “inestable”, me refiero a “furia psicópata mecanizada porque sí”.
Otro punto a destacar es el empeño en trascender los límites de su Inteligencia Artificial. Esta cualidad le convierte en un trendsetter capaz de crear escuela con frases post-asesinato como “Gracias, que pase un buen día”. Máquinas menos creativas no han podido evitar copiar esta clase de cinismo, del que hacen gala modelos posteriores como Robocop.
Como ya he mencionado distinguen entre hombres y mujeres, tendiendo a perseguir a estas últimas más despacio que a los primeros y como recreándose. Un elemento característico de esta subrutina es el tiro no letal.

“Te disparo en el culete, porque has sido mala, bzzt”
En el resto de los casos, el robot desarrolla un patrón que voy a llamar elípico, y que está inspirado en el método operativo de los agentes de la Guardia Civil durante la España preconstitucional. Así pues antes de ejecutar su cometido, el Robot Protector 101 da un rodeo de índole analítica. Explicada de modo sencillo, la secuencia es: te molesto / te pido la documentación / te vuelvo a molestar / te pones tonto / te elimino.

Rutina de mosqueo #67.
Me espera la muerte al darme la vuelta? Bah, seguro que no.
Maldad
Extrema (10/10).
Debilidades
- La pintura de colores. Vertida bajo las orugas, resbala.
- Los espejos. Su laser militar rebota en ellos, ya que el laser como todo el mundo sabe está hecho de luz… si esto no pasa en otros filmes que han visto, es porque carecían de realismo y coherencia.
- Las pendientes inclinadas, y en menor medida las escaleras mecánicas.
- Los maniquíes femeninos. El sistema de puntería no puede evitar centrarse en según qué formas curvilíneas, perdiendo la capacidad de identificar amenazas más graves por pura distracción.
Bonus points
El cartel de la película es absolutamente acojonante, siendo uno de los elementos clave una mano mecánica jebimetal que por supuesto no sale luego. La banda sonora oscila entre el tecno-pop y el aporreo creativo de teclado Casio, aunque no estoy seguro de que sean cosas distintas. En cualquier caso, la necesito.
El punto irónico que dije antes no es lo único que se adelanta a su tiempo. Hace unos meses repasé una bonita escena de Robocop 2 que está sacada directamente del comienzo de este filme. El guión, por momentos, alcanza cotas de genialidad total.
- Estas cosas leen nuestras mentes.
- Ah sí? Pues como lean la mía…
La repanocha, no? Por cierto, uno de los guionistas había trabajado en G.I. Joe y Transformers. Si esto no es un punto extra, que me caiga un rayo (o mejor no).
¿Dónde la consigo? La quiero ya!
Aquí, amigo mío, aquí.
En fin, espero que les guste esta maravilla de la técnica. Y no se olviden de salir del centro comercial antes de la hora de cierre. Porque si mueres junto al Starbucks Coffee, nadie puede oir tus gritos.