La espiral descendente

Septiembre 26, 2005 @ 10:49 pm Editar

Eventualmente, todo el mundo acaba convirtiéndose en su abuelo. Antes de eso, se supone que uno tiene que pasar por la etapa de parecerse mucho a su padre, pero la Superautopista de la Información y el omnipresente flujo de los medios hace que todo vaya a toda hostia. Esto no es una excepción. Hoy les presento mi particular “cof cof, esto ya no es lo que era”. Qué razón tenías, yayo.

Viendo cine ‘de ahora’ se percata uno de que las pelis mediocres ‘de antes’ podrían ser hoy aceptables, o incluso buenas. El listón baja a velocidad de vértigo, la misma velocidad a la que sube el presupuesto de cada XXX o Van Helsing, el sueldo de los actores y el precio de los cines. Yo caí en este detalle hace tiempo, pero me limité a comentarlo con algún colega entre pelea y pelea del Mortal Kombat (disculpen, quería decir entre victoria y victoria).

He mencionado el cine, pero este fenómeno se produce en cualquier terreno. Del cine se va uno a la disco y apenas nos ha dado tiempo a echar un ojo a la camarera cuando algo sale de los altavoces, se arrastra por entre el bosque de adidas y cubalibre reseco y te vomita en la cara. Joder qué asco, dices tú en voz alta. Pero no es qué asco, te dicen, es simplemente nueva cocina. Cómete la pota, que eres un antiguo.


Un poco de cultura contemporánea que alguien ha dejado por ahí

Invariablemente, esto produce una minoría resentida que pese a ser víctima de los manejos de la industria del entretenimiento, siente algo así como un pequeño desasosiego y busca nuevas formas de ocio que la alejen de lo que ellos creen es la sumisión a esas modas tan desagradables. ¿Nuevas formas de ocio, he dicho?

Oighs, qué pereza. Mejor si eso ya luego.

Existe un mecanismo que convierte lo que hace un par de décadas no era más que basura indigesta en reluciente oro. La premisa fundamental para su aplicación es, por supuesto, que lo que venga luego sea peor. Funciona más bien a largo plazo, pero una vez puesto en marcha engendra pingües beneficios. Por un lado, la industria se ahorra el dinero que cuesta la calidad. Ya hemos aclarado que mientras se mantenga el ratio EPM (Explosiones Por Minuto) en pantalla no hace falta invertir en cine de verdad prque la gente lo paga incluso más a gusto; al menos ya saben que su tangible dinero ha ido a parar a este tangible y espectacular explotío -lo cual no deja de ser irónico ya que dicho explotío era digital-.

Lo mismo vale para la música. Es la diferencia entre gestionar un ejército de cazatalentos a pie de calle para después apadrinar a un montón de bandas emergentes o directamente acelerar el asunto montando OT. Me pone a cocinar este niñato al microondas!


El delicado proceso de Artist Management dando sus frutos

Y así llegamos a la segunda parte de esta estrategia. ¿Por qué arriesgarse si uno puede reciclar? Cuesta menos dinero porque ya está hecho. Sólo hay que buscarle un traje bonito de temporada. Al fin y al cabo todo el mundo piensa que lo de antes era mejor (incidentalmente, uno era más joven, aunque eso seguramente no tenga importancia). Las masas inquietas demandan un flashback hiperrealista que les transporte a los Buenos Viejos Tiempos. Pues bien, no se preocupen, hemos pensado en todo.


Cargando…

Así pues, elevando el concepto ‘refrito’ a la categoría de arte, vuelven Mecano y se forran. Antaño una banda repelente y sosa que cualquier integrante serio del mundo de la cultura no dudaría en condenar, ahora resulta que abanderan el entretenimiento de calidad y son la voz de una generación. A mi, ante este panorama, no me queda más remedio que hacerme pipí y caca al mismo tiempo.

Qué nos depara el futuro? Presenciaremos una ópera reggaetón que será lo más de lo más? Hay algo que nos pueda hacer añorar la calidad de los artistas del momento actual? Tendrán ustedes que salvar a sus hijos de la licuefacción cerebral definitiva poniéndoles Manu Tenorio? La terrorífica respuesta es . Porque siempre, siempre, llega algo peor.

Con esto termino, no sin antes aconsejarles que se atrincheren en su refugio nuclear con vituallas, armamento y a ser posible un par de representantes de su opción sexual favorita. El exterior no merece la pena. Tarde o temprano pasará todo, y aunque lleve muchos años, siempre es mejor tener la edad de su abuelo y pasear por un mundo postapocalíptico que ser joven ahora y sufrir el estado actual de las cosas. Porque cuando ese momento llegue, podrán decir lo que todo abuelo se ve obligado a decir:

“Si ya lo decía yo…”

Qué razón tenías, yayo.

Alguien, en algún lugar, es tremendamente feliz

Septiembre 22, 2005 @ 12:13 am Editar

Cinco tipos de personas en las que es mejor no confiar

Septiembre 13, 2005 @ 10:14 pm Editar

Coches

Septiembre 11, 2005 @ 4:11 pm Editar

Norte y Sur

Septiembre 8, 2005 @ 1:18 am Editar

A taste of apocalypse

Septiembre 2, 2005 @ 11:30 am Editar

Cinco minutos para Hiperespacio

Agosto 10, 2005 @ 11:41 pm Editar

Garrulos en acción

Agosto 6, 2005 @ 10:31 pm Editar

CSS me mata

Agosto 4, 2005 @ 3:34 pm Editar

A tí te extrañaré más que a nadie

Agosto 1, 2005 @ 2:07 pm Editar